La revolución
informática es un periodo de avances tecnológicos, que abarca desde
mediados del SIGLO XX hasta la
actualidad La revolución informática está ahora en el punto donde estaba
la revolución industrial en
la década de 1820.Se deduce que la
máquina de vapor fue para la primera revolución industrial, lo que la computadora ha sido
para la revolución informática, es decir el detonante y símbolo del periodo. Hoy
en día todo el mundo cree que no hay nada en la historia económica
que haya progresado de manera más rápida, y que haya tenido un mayor impacto,
que la revolución informática. La Ley de More afirma
que el precio del elemento básico de la revolución informática, el microchip, cae 50% cada 18
meses. Lo mismo que ocurrió con los productos cuya manufactura se mecanizo en
la primera revolución
industrial. La revolución informática, así como la revolución
industrial, ha cambiado todos los aspectos de la vida diaria, hoy no
se puede imaginar la vida sin tecnología. La revolución
informática empezó con la invención del televisor y el teléfono . Uno de los
grandes impacto causados por la revolución tecnológica es que revoluciono la
vida diaria y el mercado laboral, haciendo las cosas sumamente más fáciles
.
Desde los primeros niveles
educativos, los alumnos aprenden que tecnología y sociedad se hallan
estrechamente unidas: la "invención" de la agricultura permitió el
desarrollo de la ciudad y el avance de esa forma de industria que es la
artesanía; la industrialización propició cambios en el sector agrícola que
contribuyeron a erradicar las hambrunas; probablemente la sociedad de la
información no hará desaparecer la industria y la agricultura, sino que las
englobará en un tejido productivo más extenso y diversificado
El primero de los efectos
reseñados es un incremento de la productividad. La tecnología ha servido
siempre para conseguir producir en menos tiempo la misma cantidad de
mercancías. A pesar de esta norma general, las relaciones entre tecnología y
productividad son bastante complejas. El grado de ajuste de la implantación de
las nuevas tecnologías al tejido productivo existente, la formación de la
población activa, los gastos en I+D, los servicios a las empresas son variables
que pueden acelerar o ralentizar el aumento de la productividad o crear
diferencias entre países. Así, las "revoluciones
tecnológicas" traen consigo cambios en los sectores de actividad y
alteraciones en el empleo. El trasvase de población agraria a la industria en
el proceso de industrialización es ya un clásico.
En la actualidad, encontramos numerosos ejemplos donde las
máquinas reducen la necesidad de mano de obra para la producción y se verifica
un excedente de trabajadores ligado directamente a los procesos de
re estructuración tecnológica. El desempleo resultante de éstos plantea el
debate acerca de la destrucción de empleo y de la posible evolución futura.
Por ahora, no hay resultados concluyentes y sí un enorme
contraste entre las previsiones optimistas y las pesimistas. Hasta el momento,
el saldo no es muy favorable para los más optimistas, la implantación de
tecnologías nuevas y las re conversiones que han llevado aparejadas han
destruido una enorme cantidad de empleos industriales estables. Como ejemplo,
en el periodo de 1980-85 se perdieron un millón de puestos de trabajo en España
y se alcanzaron tasas de cesan tía jamás conocidas. La tecnología no fue la
única causante de ese desempleo, es cierto, pero ignorar sus efectos es una irresponsabilidad
que ha predominado en exceso.



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